BERRINCHE
Soy todos mis ataqres de ira: el fuego metódico que recuerda con locura.
Explosiones incontrolables
Soy todos mis ataqres de ira: el fuego metódico que recuerda con locura.
La poesía ha sido, a fin de cuentas, mi campo de batalla y mi refugio.
¿Cómo podrás echarme de tu lado
si yo soy la corona de tus sienes
y la llaga que rompe tu costado?
Cruzaría a la otra cresta de la montaña. El horizonte también se lanzaría; vos, su centro, no podrías acortar distancias.
Estoy poseído y atrapado en un mundo de fantasía y esplendor, la frescura y el apremio de la infancia. La inmediatez y la provocación necesitan dar un paso más acá …
No todo sitio donde encajas te guarda, ni todo espacio que te abraza es tuyo.
Me gusta un terreno plano para construir el próximo pueblo, ciudad, imperio del asco.
