Más allá de mis berrinches
La poesía ha sido, a fin de cuentas, mi campo de batalla y mi refugio.
Explosiones incontrolables
SOY TODOS MIS ATAQUES DE IRA. EL FUEGO METÓDICO QUE RECUERDA CON LOCURA. UNA VIDA EMBOTADA, LA MAGIA DEVASTADA.
Cruzaría a la otra cresta de la montaña. El horizonte también se lanzaría; vos, su centro, no podrías acortar distancias.
Estoy poseído y atrapado en un mundo de fantasía y esplendor, la frescura y el apremio de la infancia. La inmediatez y la provocación necesitan …
En las calles abarrotadas e inventadas, entre el mar de rostros admirativos, los escándalos, los elogios. ¿Alguna vez volviste a encontrar un lugar tan tranquilo?
No todo sitio donde encajas te guarda, ni todo espacio que te abraza es tuyo. Hay sillas que te ofrecen sin reclamo, y mesas que te invitan como un truco.
La caída no es una derrota, sino el único abrazo sincero que queda. Dios no está en la iglesia ni en la oración, sino en la risa que sigue al colapso de todo lo sagrado.